El esperanto

A día de hoy, el esperanto es la lengua planificada más hablada del mundo. Su fundador fue Ludwik Lejzer Zamenhof, un médico de origen judío. En su ciudad, Bialystok (actual Polonia), vivían alemanes, judíos, polacos y rusos, entre otros, así que, para facilitar la comunicación entre los habitantes, ideó el proyecto de una lengua matriz y publicó el primer libro sobre el esperanto, escrito originalmente en ruso.

Zamenhof

 Ludwik Lejzer Zamenhof. Imagen extraída de Wikipedia

Las principales características lingüísticas de esta lengua planificada son las siguientes:

  • Pronunciación regular: se trata de un alfabeto fonético, o sea, a cada letra le corresponde un sonido determinado y no existen excepciones;
  • Gramática optimizada: no existe ninguna excepción gramatical y se trata de una gramática totalmente lógica, que sigue un mismo patrón. Por ejemplo, ami es el infinitivo del verbo «amar» en español, pero en esperanto se conjuga como amas en todas sus personas.
  • Internacionalidad léxica: existen rastros de varias lenguas en su léxico. Aunque la mayoría vienen del latín, existen rastros de lenguas eslavas o germánicas. Por ejemplo, la palabra maro se parece a «mar», de origen latino; bluea es «azul» y tiene origen germano, domo significa «casa» y su origen es eslavo.

El esperanto, en efecto, es sencillo y, por ello, más fácil de aprender. No obstante, sigue siendo un idioma y, como tal, requiere un esfuerzo. Asimismo, no existen variaciones según los territorios y, a la vez, es un idioma flexible, por lo que resulta muy expresivo. Los esperantistas consideran que, con su estructura sencilla y neutral y su inspiración humanista y universalista, favorece una mayor y mejor libertad, igualdad y fraternidad en la comunicación internacional. Hay que añadir que los esperantistas no subestiman la labor de la traducción y la interpretación. De hecho, el esperanto es simplemente una vía más para establecer un punto de unión entre varias culturas, pero no por eso ha de anular la profesión del traductor.

Cabe destacar, asimismo, que no se trata de una comunidad de hablantes inactiva y aislada, de hecho, hay encuentros y congresos nacionales, internacionales y especializados en los cinco continentes. Por ejemplo, en Zaragoza, hubo un congreso a nivel nacional «Lingvo kaj Sento», pero también los ha habido en Corea del Sur, Hungría, etc. Además, se puede aprender esperanto en algunos de los cursos gratuitos que ofrece la Fundación Esperanto en Zaragoza o a través de Duolingo.

Bandera

Bandera del esperanto (Esperanta flago)

 

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De egresada a ponente

Recuerdo el momento exacto en el que Pilar nos comunicó a Alicia y a mí que éramos unas de las ponentes invitadas a las jornadas del Día del Traductor en Tarazona. Habíamos traducido ya tres libros para una editorial, cierto, pero aun así fue una grata sorpresa que nos invitaran a dar una charla junto a otros profesionales del sector. Desgraciadamente, Alicia se había comprometido en otro sitio y no podría acompañarme, así que ahí estaba yo: sola ante el «peligro».

Hasta entonces, siempre había acudido a las charlas como alumna de Traducción. No sé a los demás, pero a mí me parecía que los ponentes venían de otro planeta, el planeta del mundo laboral, del que todo el mundo hablaba y el cual ninguno habíamos tenido la oportunidad de visitar, algo que durante los cuatro años de carrera parecía muy lejano. Sin embargo, un buen día, ¡puf! eres graduada y estás montada en un cohete que va justo a ese planeta.

Os voy a parecer una exagerada, pero no sé si puedo describir con palabras la suerte que tuvimos Alicia y yo al recibir nuestro primer encargo a los dos meses de habernos graduado (y más, tratándose de una especialidad a la que es difícil acceder, como siempre nos han reiterado los profesores).

La verdad es que, a la hora de prepararme la ponencia, la ilusión superaba cualquier miedo y no me imponía (por así decirlo) hacerlo delante de personas tan relevantes para nuestro sector profesional. Eso depende de la personalidad de cada uno, supongo. Pero mentiría si os dijera que no me puse nerviosa. Mentiría, también, si no os contara que en el descanso, justo antes de hablar, confesé a Pilar que yo no me había preparado un discurso formal (como me habían parecido los anteriores), sino simplemente un relato de lo que había sido nuestra experiencia traduciendo. «Que no pasa nada, tranquila, tú di lo que te hayas preparado y todo irá bien», me dijo. Y cuando me quise dar cuenta, estaba sentada en una mesa con el rotulito de rigor con mi nombre y, enfrente, un montón de personas que no me quitaban ojo de encima. Entonces comencé a hablar.

Tengo que decir que disfruté mucho la experiencia, todo se ve totalmente diferente al estar al otro lado de la mesa (no veáis la cantidad de adrenalina que acumulé). De repente, quizás para algunos de los allí presentes, era yo esa persona que venía de un planeta lejano. Pero no me sentí así, para nada. Simplemente intenté contar lo que había vivido, explicar cosas que me hubiera gustado oír al estar sentada en esas sillas o debatir sobre temas tan interesantes como la presencia de las nuevas tecnologías en traducción, o la formación dedicada a esta profesión. Así es como surgen los intercambios de ideas de los que siempre se puede aprender muchísimo.

Finalmente, espero que mis consejos y mi todavía corta trayectoria pudieran, por un lado, ayudar y motivar a los alumnos y, por otro, traer a la mente recuerdos de sus inicios a los expertos que escuchaban.

¡Que viva San Jerónimo!

Inés Ramia

El Día internacional de la traducción en la Casa del Traductor de Tarazona

El sábado disfrutamos de una serie de charlas que giraron en torno a la traducción literaria. Después de la presentación de rigor, Ahmed Abdullatif explicó lo difícil que es traducir del español al árabe, puesto que las culturas son muy diferentes y muchas de las concepciones del mundo occidental no coinciden con las del mundo árabe. Según él, el español es uno de los idiomas occidentales más difíciles de traducir al árabe. Además, de vez en cuando tiene problemas con la censura de su país, Egipto, aunque es no evita que traduzca el texto íntegro. Después tiene que buscar una editorial que se atreva a publicar su traducción.

A continuación, tuvo lugar una mesa redonda en la que participaron Enrique Alda (coordinador de la Casa del Traductor y traductor literario), María Pilar Cardos (presidenta de ASATI y profesora del grado), Kenneth Jordan (director y profesor del grado) e Inés Ramia (egresada con dos libros traducidos a sus espaldas). Ellos hablaron de su visión de la profesión del traductor en general a día de hoy. Enrique hizo más hincapié en el traductor literario y abrió el debate de si el traductor literario es escritor o no, puesto que el estilo es muy importante y, al fin y al cabo, se está escribiendo un libro al traducirlo. Explicó que había que trabajar mucho para llegar hasta allí y que rara vez se podía vivir solo de ello. María Pilar se centró en las especializaciones de traducción y defendió que a veces se solapa un género con otro, como en los videojuegos.

Mesa redonda Casa del Traductor
De izq. a dcha.: Enrique Alda, María Pilar Cardos, Kenneth Jordan e Inés Ramia.

Kenneth  estuvo de acuerdo con Enrique en que no se podía vivir a día de hoy de la traducción literaria y que, de hecho, es relativamente nuevo que haya asignaturas de este tipo de traducción en algunas universidades. También abrió un debate sobre la traducción automática. Todos ellos opinaban que, a corto plazo, una máquina no podrá sustituir a un traductor humano. Si se hablaba de a largo plazo, había quien dudaba más, pero podría decirse que la respuesta final también fue un «no». La última persona en hablar, Inés, explicó cómo ha sido trabajar para una editorial después de haberse graduado. Todos los trabajos que ha realizado han sido en parejas, con otra egresada del grado. Recalcó la importancia de cuidar el estilo de escritura, para poder plasmar lo más fielmente posible el estilo del autor. También mencionó la importancia de estar siempre en contacto con la editorial y de avisar de cómo se estaba desarrollando la traducción.

La siguiente charla tuvo como protagonistas a las editoriales. Les pusieron voz Trinidad Marcellán, de la editorial Olifante, y Julián Lacalle, editor de Pepitas de calabaza. Desgraciadamente, se volvió a afirmar que no se puede vivir exclusivamente de la traducción literaria. Trinidad comentó que Olifante, por ejemplo, prefiere dar a conocer nuevos autores extranjeros antes que traducir clásicos. Ambas editoriales tienen pocos clientes, pero fieles, así que la crisis no les afectó nada y, a día de hoy, parece que el negocio va mejorando.

La última persona en hablar fue Rada Panchovska, una traductora búlgara que aprendió español de manera autodidacta. Traduce autores aragoneses… ¡a mano! Se dedica especialmente a la poesía, y algunos de los poetas a los que ha traducido  (Antón Castro, Alfredo Saldaña y Ricardo Díez) estuvieron a su lado en la charla. Se describió la relación entre el traductor y el autor y sobre lo que buscan ellos que transmitan los traductores. Algunos poetas quieren que la métrica de la traducción sea idéntica que la de su poema, pero otros le dan más importancia al ritmo o a la sonoridad.  Además, se leyeron poemas en español  y su traducción al búlgaro, y pudimos apreciar la similitud del ritmo, o si el poema estaba a punto de acabar, a pesar de no entender el búlgaro.

Traductoras en la Casa del Traductor
Algunas estudiantes del grado frente a la Casa del Traductor

San Jerónimo

Ayer celebramos en Tarazona el Día internacional de la traducción con una serie de conferencias de las que hablaremos más adelante. El 30 de septiembre se proclamó Día internacional de la traducción porque también es el día de San Jerónimo, el patrón de los traductores.

Eusebio Hierónimo, más conocido como San Jerónimo, tradujo la Biblia del griego y del hebreo al latín. Comenzó por el Antiguo Testamento en el año 390 y acabó su obra en el 405. Su traducción, conocida como la Vulgata, fue la versión única, auténtica y oficial de la Iglesia católica desde 1546 hasta 1979. Además, corrigió la versión existente del Nuevo Testamento. Sus obras influyeron en el resto de traducciones de las Sagradas Escrituras y en el uso del latín como medio de comunicación de la Iglesia.

Como no podía ser de otra manera, siempre se le represanta al lado de un libro y material de escritura.

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Las lenguas planificadas

Comenzamos la Semana de las lenguas y las culturas con una charla sobre las lenguas planificadas impartida por Manuela Catalá. Esta charla comenzó con la diferenciar entre una lengua planificada y una lengua natural. Una lengua natural sería, por ejemplo, el español o el alemán: una lengua que se ha desarrollado de manera natural y espontánea a lo largo de su existencia. Por otro lado, una lengua planificada se ha diseñado en un momento concreto y por una razón concreta. Los motivos que dan lugar a una lengua planificada son el propósito de acabar con las ambigüedades de las lenguas naturales o el mero motivo estético y lúdico, como ocurre en literatura.

Sin embargo, no debemos creer que las lenguas planificadas son actuales. Un ejemplo de lengua planificada por motivo lúdico se halla en 20 000 Leguas de Viaje Submarino de Julio Verne, en 1870. Se podría decir, incluso, que Julio Verne también se adelantó a su tiempo en cuanto al uso de lenguas planificadas en el ámbito de la literatura. En contraste, un ejemplo actual muy representativo sería el idioma élfico de El Señor de los Anillos.

Si cambiamos de ámbito, también tenemos que remontarnos al siglo XIX para hallar los orígenes de las lenguas planificadas. En la charla, se ha hablado del volapük, que surgió en 1879, cuyo creador fue el sacerdote alemán Johann Martin Schleyer. En sus primeros años, tuvo gran éxito, pero su gramática compleja y el hecho de que sea una lengua aglutinante no ayudaron a mantener esta lengua viva.

Unos años más tarde apareció el esperanto, que es la lengua planificada más conocida y hablada en el mundo. Este idioma planificado nace de la obra Fundamento de Esperanto, del polaco Ludwik Lejzer Zamenhof, a finales del siglo XIX. En su tiempo, supuso un gran impacto en la sociedad y en la comunidad lingüística. A día de hoy, existen entre 100 000 y 2 000 000 de hablantes de esperanto, algunos de ellos incluso tienen el esperanto como lengua materna. Además, existen asociaciones que enseñan y promulgan la enseñanza del esperanto, como es el caso de la Federación Española del Esperanto.

Como curiosidad, cabe añadir que el esperanto se suele relacionar con la ideología de izquierda. Por ejemplo, durante la Guerra Civil, el bando republicano hizo uso del esperanto para algunos de sus carteles.

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No obstante, como ocurre en todas las lenguas (planificadas o no), siempre se acaba proponiendo algún cambio en la gramática. Por ejemplo, en 1907, nació el ido, la versión reformada del esperanto. Sin embargo, no triunfó tanto como su predecesora: tan solo unas 100-200 personas lo hablan.

Después de conocer un poco más qué es una lengua planificada y su uso, resulta inevitable no reflexionar sobre lo que nos puede aportar una lengua planificada, así como lo que nos puede «robar». Estos son algunos puntos que hemos debatido a favor de las lenguas planificadas:

  • No tendríamos que estar pendientes a los cambios gramáticos y semánticos de la lengua, como ocurre en las lenguas naturales. Esto se debe a que un idioma como el esperanto o el ido, como hemos mencionado, busca la simplicidad y la lógica;
  • No habría discriminación lingüística, todo el mundo se podría entender entre sí sin dar lugar a complicaciones.

No obstante, también hay desventajas:

  • Se perdería mucha riqueza cultural en el intercambio comunicativo;
  • No se contemplarían ciertos matices del individuo a la hora de hablar;
  • La lengua se convertiría en un instrumento rígido y sin vida;
  • La traducción y la interpretación dejarían de existir.

Cerramos esta primera charla con la pregunta «¿Deberíamos volver a Babel o nos quedamos así?»

 

Semana de las lenguas y las culturas 2017

Un año más, en la Universidad San Jorge se celebra la Semana de las Lenguas y las Culturas. Esta vez se hablará sobre las lenguas planificadas, qué son y algunas características. Seguro que conoces un montón: el Klingon, el Dothraki, el Idioma Antiguo, el Simlish…

ef997527-75d6-4d5d-8004-3261801ebba5No obstante, no todas pertenecen al mundo de la ciencia ficción. El martes se hablará del esperanto, una lengua que se habla en más de 120 países. Además, el viernes tendrá lugar la ya tradicional Comida intercultural y el sábado se visitará la Casa del Traductor de Tarazona. Aquí está el programa, ¿te unes?

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¡Feliz día internacional de hablar como un pirata!

Si eres fan de Piratas del Caribe, de La isla del tesoro o de los piratas en general, estás de suerte: hoy es el Día internacional de hablar como un pirata. Aunque puede resultar extraño, algunos colectivos se lo toman muy en serio: es un día festivo para los miembros de la Iglesia del Monstruo de Espagueti Volador, Facebook tiene la opción de cambiar su página al idioma pirata y Obama tuiteó hace unos años sobre este día.

La idea de este día surgió, como no podía ser de otra manera, de una broma entre amigos. Uno de ellos se lesionó jugando al raquetbol y gritó «¡Aaarrr!». Decidieron que era una lástima que no se hablara en pirata, por lo que decidieron empezar una festividad. Le enviaron una carta con su idea a Dave Barry, premio Pulitzer y columnista de humor estadounidense. A él le encantó la idea y la promovió, de forma que ahora se celebra internacionalmente.

Algunos términos comunes del pirata son:

  • Compae: amigo
  • Truhanear: engañar.
  • ¡Caray!: indica frustración.
  • Echar un trago: beber una bebida.
  • ¡A la orden!: afirma lo dicho anteriormente.
  • ¡Ah del barco!: sirve para llamar la atención de una persona.
  • Mis valientes: una forma familiar de llamar  marineros.
  • ¡Marinero de agua dulce!: un marineo muy torpe.
  • ¡Mostrad una pierna! – sirve para despertar a los navegantes.
  • ¡Ahoy a todas las manos!: ¡Todas las manos a cubierta!

¡Feliz día internacional de hablar como un pirata, arr!