“Una lengua común son valores en común, no una manera común de decir las cosas”

Comenzamos la Semana de las Lenguas y las Culturas con José María Sánchez Carrión, doctor en Lingüística y Filología vasca por la Universidad del País Vasco, licenciado en Filología anglogermánica por la Universidad de Salamanca, catedrático de Bachillerato de lengua y literatura españolas y miembro colaborador de la Real Academia de la Lengua Vasca desde 1983.

Como investigador ha sido técnico superior en SIADECO (Sociedad de Investigación Aplicada al Desarrollo Comunitario), que es una empresa dedicada a la sociolingüística y al sociourbanismo para dar respuestas desde el cooperativismo a los retos del desarrollismo industrial y a la crisis de valores y esquemas de las sociedades tradicionales. Es también autor de obras como Bilingüismo, diglosia y contacto de lenguas, Lengua y pueblo y Un futuro para nuestro pasado.

Para él, la relación entre lengua y pueblo es un reto y una dificultad al mismo tiempo. Hablamos de un reto porque es un ámbito central y transversal a todas las lenguas y sociedades humanas, lo que supone entrar en numerosos campos, tales como la antropología, la psicología, la geografía humana, la lingüística… Además, hablamos de dificultad porque es caldo de cultivo de las ideologías y porque esta transversalidad supone dispersión, como si no hubiera un centro. Él mismo ha trabajado en encontrar ese centro, el cual se puede establecer desde una teoría de la comunicación que permite ver la lengua y el pueblo desde un punto neutro y también aglutinador.

1

La incidencia que tiene este tema en el ámbito político e ideológico obliga a establecer una diferencia entre un planteamiento lógico y un planteamiento ideológico.

Por una parte, el planteamiento lógico es el del método científico. Afirma que la naturaleza está regida por leyes, y dichas leyes son invariables en función del tiempo y del espacio. En principio, podríamos conocer el número total de leyes, pero todo esto dadas dos condiciones:

  • La refutabilidad: ocurre cuando encontramos que el subconjunto no obedece a los planteamientos previos, en cuyo caso hay que modificar las leyes.
  • La reproductividad: si establecemos unas hipótesis, estas tienen que poder ser reproducidas en cualquier tiempo y espacio con los resultados previstos en los experimentos anteriores.

Por otra parte, el planteamiento ideológico, en cambio, determina si algo es verdadero o falso dependiendo de las circunstancias. Aunque tengan una buena base documental, suelen mostrar la parte que les interesa y  soslayan la que suponga un cambio de las conclusiones a las que quieren llegar.

El doctor Sánchez Carrión también nos dejó una serie de preguntas interesantes que nos invitan a la reflexión, como por ejemplo:

¿Es la lengua signo de identidad nacional?

¿El aragonés es una lengua o un conjunto de dialectos orales?

¿Es la lengua la que proporciona la conciencia de pueblo? ¿Es la conciencia de pueblo la que permite la reproducción de una lengua minoritaria? ¿Qué significa que una lengua ses minoritaria?

¿Son las lenguas patrimonios exlusivos o excluyentes  de los pueblos que las hablan?

Citando a Albert Einstein, nos dijo que «Cada pensamiento nuevo modifica la estructura de nuestro cerebro». Y para tener pensamientos nuevos, hacen falta preguntas nuevas. Nos explicó el ejemplo de Colón. Él no se preguntó si la Tierra esférica, eso lo sabía. Se preguntó cómo se podía hacer para que el resto del mundo estuviera tan convencido como él, y así se embarcó en la aventura cuyo final todos conocemos.

Él pensaba que la Tierra no era plana, sino esférica. Ahora necesitamos una dimensión más en la Tierra, pero, ¿es posible una tierra de una cuarta dimensión en la que quepamos todos sin dejar lo que somos ? ¿Podríamos convivir unos con otros? La Tierra necesita que seamos nosotros mismos. ¿Cómo descubrimos nosotros este nuevo mundo?

Para saber cómo lograrlo, nos  explicó 7 casos históricos de pueblos y lenguas para analizar estrategias que han funcionado o no para conseguir esta nueva convivencia.

Un ejemplo es el caso de la isla Sentinel del Norte, isla de 47 km2 situada en el subcontinente indio entre Andamán y Nicobar. De sus habitantes no sabemos nada, ni la lengua, ni la cultura… nada. Lo único que sabemos es que llevan 65 000 años en el mismo lugar y que son los únicos de su raza que se han mantenido relativamente sanos. Sanos, porque a toda la raza andamanense le cuesta adaptarse a otras situaciones distintas a aquella que les ha proporcionado su forma de ser en el mundo . De hecho, después de un terremoto se trasladaron 150 niños adamanenses a la India y todos ellos murieron en un plazo de dos años.

Escogiendo autopreservar su identidad, los sentineleses del Norte han rechazado todos los intentos del resto de la humanidad de contactar con ellos.

El último caso que vamos a mencionar es el de la Isla de Pascua. Esta isla de 163 km2 depende actualmente de Chile, pero estuvo tan aislada que sus habitantes llegaron a pensar que era la única tierra poblada del planeta. Tuvo su periodo de esplendor entre los años 1200 y 1500, cuando se edificaron los moais. Se talaron muchos árboles para utilizarlos como palancas y ayudar a la construcción de estos monumentos. Esto provocó una desproporción entre los recursos y la demografía que acabó en una guerra civil. En esa guerra civil murieron 9 de cada 10 habitantes, y de los vivos ninguno sabía escribir en rongorongo, la lengua de este pueblo, así que ahora es una lengua meramente oral desconectada de su memoria colectiva.

¿Qué opináis vosotros? ¿Cómo logramos llegar e instalarnos en esta nueva dimensión?

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s