El papel de los traductores e intérpretes en un mundo cambiante: la traducción automática

La traducción automática (TA) es un concepto que, a menudo, confunde a las personas que no pertenecen al mundo de la traducción y asusta a los estudiantes universitarios, que ven su futuro peligrar en mayor o menor medida. No obstante, la llegada de la TA a nuestras vidas, ¿es una bendición o una perdición?

Para la mayoría de trabajadores del sector de la traducción, Internet es una de las herramientas que más impacto ha ejercido en nuestra labor, de hecho, aquí se incluye el rol de la TA. Recientemente, se han celebrado dos jornadas distintas en las que se ha tratado este tema.

Por un lado, este año la APTIC (Associació Professional de Traductors i Intèrprets de Catalunya) se encargó de acoger la reunión anual de la FIT-Europa (Federación Internacional de Traductores) el día 10 de noviembre en Barcelona. En esta ocasión, la presencia de profesionales en el sector y expertos en lenguaje y tecnología en el ámbito europeo fue lo que dio paso a entender mejor el futuro de la profesión.

«La APTIC-FIT giró en torno, sobre todo, a la traducción automática (TA). Durante la jornada se plantearon algunas preguntas a las que todos los presentes (profesionales del sector, del ámbito privado e institucional, representantes de asociaciones profesionales y docentes) pudimos ir respondiendo. ¿Qué tecnologías han causado un mayor impacto en nuestro trabajo? ¿Qué nos separa/diferencia de las máquinas? ¿Cuál es el impacto negativo de la TA en las conexiones cerebrales que generan el lenguaje, puesto que, al fin y al cabo, los posteditores tienen que leer continuamente malas traducciones?»- explica Kenneth Jordan.- «Pilar Sánchez Gijón, de la Universidad Autónoma de Barcelona, presentó los resultados de un estudio sobre el uso de la TA y la postedición en las empresas de servicios lingüísticos (que se publicó en 2015). Apuntó que uno de los miedos de los traductores en relación con las tecnologías o la TA es la pérdida de ingresos o el llegar a perder su trabajo (porque ya no sea necesario). Pilar hizo una interesante reflexión: aunque solemos asustarnos cuando se habla de TA, los traductores deberíamos descubrir cómo funcionan estos sistemas y cuáles son las ventajas para el ejercicio de nuestra profesión. No hay duda de que la TA va a cambiar la profesión (y, de hecho, ya lo ha hecho), pero, en cualquier caso, es una herramienta que nos ayuda, no nos sustituye

google-translate

Por otro lado, en nuestra Universidad se celebró el II Congreso de Cultura Digital, en el que Kenneth Jordan y Mikel L. Forcada (Universitat d’Alacant) hablaron también de la TA, esta vez, para la asimilación (entender el texto). Las dos principales conclusiones a las que se llegó fueron las siguientes:

  1. TA SÍ es útil para la asimilación de un texto periodístico/divulgativo, puesto que su salida mejora la comprensión del contenido de un texto escrito originalmente en otra lengua;
  2. El grado de utilidad para la comprensión no es igual en todas las combinaciones y en todos los sistemas, concretamente, el más útil es de EN>ES en general.

Se recordó al alumnado que no había nada qué temer, que nuestros futuros puestos de trabajo no peligran.

Después de esto, ¿aún te sientes amenazado/a por la TA?

Anuncios

Congreso del X Aniversario de APTIJ

La Asociación Profesional de Traductores e Intérpretes Judiciales y Jurados (APTIJ) se define como «una asociación sin ánimo de lucro que reúne a profesionales de la traducción y de la interpretación que actúan en sede judicial y policial, a traductores-intérpretes jurados nombrados por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación o por las comunidades autónomas con competencias en la materia y a docentes e investigadores del ámbito de la traducción e interpretación jurídica o jurada.»

Con motivo del X aniversario de la APTIJ, los días 3 y 4 de noviembre se celebró un congreso al que asistieron nuestros docentes María Pilar Cardos, Kenneth Jordan y Almudena Nevado.

APTiJ_BannerCongreso

 

A continuación, os dejamos unas reflexiones de Almudena y de Kenneth:

«El congreso de APTIJ, en mi opinión, fue una excelente ocasión para que los diferentes agentes implicados (representantes del Ministerio de Justicia, magistrados, abogados, inspectores de policía y traductores e intérpretes) pusieran en común sus experiencias e impresiones sobre los servicios de traducción e interpretación en los ámbitos judiciales y policiales en España. Reuniones de este tipo fomentan el reconocimiento de la profesión y resaltan la importancia de la formación para poder ofrecer unos servicios de traducción y/o interpretación de calidad. Destacaría también la intervención de la ponente Esther Navarro-Hall, quien nos expuso brevemente la historia y la evolución de la interpretación en los servicios públicos en EEUU, un modelo a imitar en muchos sentidos.» -Almudena Nevado.

«El Congreso del X Aniversario de APTIJ en la representación de la Comisión Europea en Madrid fue una oportunidad excelente para denunciar una vez más un problema real ante representantes del Ministerio de Justicia y de otros organismos públicos: muchos traductores y, sobre todo, intérpretes siguen trabajando para la Administración sin tener una formación adecuada y sin ningún tipo de control de calidad (ni de la propia Administración ni de las empresas que los subcontratan). La función de la Universidad es preparar a traductores e intérpretes competentes preocupados por prestar un servicio de calidad. Sin embargo, si la Administración no supervisa los procesos de selección y/o contratación de las empresas licitadoras y no designa a funcionarios expertos que velen por la calidad de este servicio, nuestros alumnos están abocados a pelear por contratos basura con personas sin formación, que prestan un servicio deficiente y que cobran tarifas irrisorias. Esto, además, pone en peligro el derecho de los imputados y los acusados a la interpretación y a la traducción en los procesos penales y, por tanto, su derecho a tener un juicio justo.» -Kenneth Jordan.

Si quieres saber más sobre la APTIJ, te dejamos aquí su sitio web y su Twitter. ¡No te pierdas nada!

Premios Nacionales de Traducción: Malika Embarek López y Salvador Peña Martín

Puesto que recientemente se han celebrado los Premios Nacionales de Traducción, queremos hacerles un pequeño homenaje a los galardonados de 2017: Salvador Peña Martín y Malika Embarek López.

Por un lado, Salvador Peña Martín ha sido el ganador del premio de mejor traducción gracias a su trabajo con Las mil y una noches. Según el jurado, se trata de la primera versión completa y directa del árabe y que, además, resalta la elegancia y maestría de la prosa y el verso castellano. Al recibir este premio, el docente e investigador de la Universidad de Málaga añade un logro más a su carrera profesional, que se ha ido desarrollando desde 1984 tanto en Granada y Málaga, como en Baghdad.

«Es verdad que en esta obra hay de todo, desde contenido bélico hasta textos casi obscenos, pero relatos como este hablan de una sociedad abierta y tolerante», ha señalado el traductor, quien considera Las mil y una noches un texto que va más allá de la imagen de colección de cuentos fantásticos y una presencia llamativa del erotismo». Asimismo, explica que enfrentarse a la traducción ha sido mucho más difícil de lo esperado y que, a pesar de llevar ocho años trabajando y haber recibido el premio, sigue inmerso en ella y preparando una segunda edición.

SONY DSCSalvador Peña en la firma de ejemplares de Mil y una noches.

Por otro lado, Malika Embarek ha sido premiada por toda su trayectoria como traductora profesional. El jurado ha destacado de ella «su plena dedicación a la labor de traducción», así como han calificado de «ejemplo único de mestizaje» su manera de relacionar el norte y el sur y de fomentar el diálogo de culturas y la difusión de la literatura magrebí francesa, en la cual Malika está especializada.

230720091829202Malika Embarek López.

Embarek, que ha vivido entre Marruecos y España y está licenciada en Filología Hispánica, se dedica muy en particular a la traducción literaria y, desde 1989 hasta la actualidad, ha traducido unas 50 obras, de las cuales destacan Recorrido inmóvil y Mil años, un día de Edmond Al Maleh.

De su trayectoria profesional, Malika Embarek declara que solo traduce a aquellos que transmiten ideas de tolerancia e igualdad con la mujer y que saber dialogar entre ambas culturas es algo «biológico» en ella, ya que su padre es marroquí y su madre es española. También añade esta reflexión que merece la pena destacar y con la que cerramos este pequeño homenaje a los ganadores:

«Lo más bonito de la traducción es saber que la emoción que siente el lector original puede sentirla también el lector de la obra traducida […]. Eso te hace sentir que hay una identidad universal, que no hay barreras, y hace que para mí sea bonito traducir, es una continuación de mi circunstancia vital».

 

Primeros Encuentros de traductores: La traducción de canciones

¿Qué mejor manera de relacionar las letras y la música que la traducción de canciones?

Los días 20, 21 y 22 se celebró en la Casa del traductor el primer taller dedicado a la traducción de canciones, dirigido por Joaquín Carbonell y Gabriel Sopeña, ambos cantautores. A pesar de que el plan inicial era realizar dos talleres (uno de francés a español, con Carbonell y otro con Sopeña de inglés a español), al final, dedicamos todo el taller a la traducción y adaptación de las canciones del cantautor francés Brassens al español.

foto1

De izquierda a derecha: Joaquín Carbonell, Enrique Alda y Gabriel Sopeña.

Joaquín Carbonell, que ha traducido un gran número de temas de Brassens, contó que adaptar estas obras era experiencia única con Brassens y explicó también que no es lo mismo traducir que traducir para cantar, ya que hay que tener en cuenta ciertos aspectos que se ignoran más en otro tipo de traducciones (la métrica, la rima, la musicalidad, etc.). Asimismo, destaca la importancia de localismos poco reconocidos y la dificultad que esto puede tener a la hora de trasladarlos a nuestra lengua.

Gabriel Sopeña, en cambio, se centra más en la traducción de canciones desde el inglés. Él destacó la influencia de la globalización en este campo, así como que no solo se trata de adaptar idiomas, sino de adaptar culturas. También opina que los traductores, por norma general, siempre buscamos la máxima fidelidad y que, por ello, debemos tener presente que una adaptación es una nueva canción y que hay veces que la traducción no se solapa y no por ello el trabajo es peor, simplemente distinto. El sentimiento que se transmite una canción es universal, pero, para llegar a ello, el método es muy personal.

Brassens decía que no se podían adaptar sus canciones, pero, sin embargo, es uno de los cantantes más adaptados. Brassens buscaba transmitir sentimientos y emociones muy concretos, así que muchos adaptadores han optado por clasificar su traducción como «versión libre» para evitar problemas.

En la parte práctica taller, tradujimos y adaptamos la canción Marquise. A pesar de que existe una versión en español interpretada por el mismo Carbonell, cada persona tenía que hacer su adaptación original.

Primero, tradujimos el texto de la canción de francés a español sin atender a los parámetros musicales. Esto se hace porque es necesario tener una especie de «borrador» en español y evitarnos malentendidos en cuanto a lo que la canción quiere transmitir.

Una vez tuvimos el texto en español, había que atender a la métrica y a la rima del original que, en este caso, era ABAB. Además, teníamos que tener en cuenta el acento de Brassens que, ya que era del sur de Francia (Sète), es algo distinto al del francés estándar. En cuanto asimilamos todos estos datos, nuestra labor era reproducir la canción en nuestra lengua y cultura lo mejor que supiéramos.

Los resultados fueron interesantes y variados. En el taller nos encontrábamos personas de distintas edades, procedencias y profesiones, por lo que cada una de nuestras adaptaciones era totalmente distinta, aunque todas tenían el mismo fin.

foto2

Foto de familia para cerrar los talleres. Nos fuimos con la música a otra parte, pero esta experiencia ha sido inolvidable. ¡Gracias!

Términos sobre la localización

Hace medio año estábamos en el ENETI escuchando a profesionales relatar experiencias y dar consejos. Una de las charlas fue «Localización de videojuegos: la venganza». Los ponentes no tardaron mucho en darse cuenta de que no seguíamos muy bien los planteamientos de su mesa redonda. Yo no sabía si estaban hablando en suajili, chino o castellano antiguo. Pronto empezaron a explicarnos la terminología que no entendíamos, que es la que recogemos aquí gracias a las explicaciones de ese día y a las del localizador Daniel de Santos:

Triple A: un triple A es un videojuego muy elaborado, esperado por el público y con mucha repercusión mediática. En otras palabras, es un videojuego «de los gordos», como el FIFA o el Mario Bros.

Bible, Dkit, o Developers kit: son algunas herramientas que pueden ayudar al traductor a hacer su trabajo. Por ejemplo, la Bible es un compendio de textos, imágenes y vídeos que los desarrolladores crean al principio del proyecto. Allí se explica el argumento, el desarrollo de los personajes, las fases, los lugares… Es en lo que se basan para desarrollar el juego, y se supone que no se pueden salir de los parámetros que explica, de ahí que se denomine «Biblia».

Por su parte, el Developers kit es una versión resumida de la Bible que incluye la información que el localizador puede necesitar para desarrollar su trabajo (descripciones de personajes y fases, relaciones entre diversos grupos, etc.).

PEGI: así se denomina la clasificación por edades de los videojuegos.

Audio: si se habla de audio, se habla de las partes que se doblan del videojuego, es decir, de los típicos vídeos en los que hablan los personajes o te introducen a la historia. También pueden ser escenas en las que haya intervención del personaje, como información que llega en una llamada telefónica, por radio, etc.

OST (On Screen Text): el OST es todo el texto que se ve en pantalla y no es subtitulado, como por ejemplo la interfaz de usuario, los botones, las sugerencias o las descripciones de los objetos.

ID: es el identificador que se utiliza para montar el texto en el videojuego. Cuando envían el texto del videojuego, va extraído de la base de datos y cada cadena de texto (habitualmente frases, pero pueden ser párrafos) tiene un ID que luego permite al desarrollador volver a compilar el juego en sus diversas versiones.

Lypsinc: la traducción de este término es sincronía de labios. Cuando se está doblando un vídeo, hay que sincronizar los movimientos de los labios con las voces para que el audio y la imagen estén coordinados. No obstante, no todo el audio tiene lypsinc, puesto que se puede oír una radio o no verse a la persona que está hablando. En esos casos, lógicamente, no hay labios con los que sincronizar el sonido.

PM (Project Manager): un videojuego nunca lo traduce un único traductor, se hace siempre en equipo. Por ello, se necesita a alguien que coordine todo el trabajo. Este alguien es el Project Manager o gestor de proyectos. Esta figura está presente en todo el mundo de la traducción. Se encarga de distribuir los archivos a los traductores, organiza horarios, entregas… También canaliza las dudas que puedan surgir y las transmite a los desarrolladores del videojuego, y después las respuestas de estos a los localizadores.

NDA: los temidos NDA son los acuerdos de confidencialidad que tienen que firmar los traductores para participar en el proyecto. Tienen fama de ser muy restrictivos. Hay traductores que ni decir los nombres de los videojuegos en los que están trabajando… o incluso en los que han trabajado. Es decir, puedes haber ayudado a traducir el Assassin’s Creed y no puedes ni ponerlo en el CV. Todos los traductores de todos los ámbitos respetan la confidencialidad, pero los NDA más restrictivos son los de los traductores de videojuegos y los de algunas novelas.

videogames

QA: este término también pertenece al ámbito de la traducción en general. En este caso, el QA o QC es el control de calidad que se le hace al videojuego, para comprobar que todo está bien y solucionar los posibles errores. Suelen tomarse muestras del texto general (1000 palabras es lo habitual) para comprobar que el trabajo se realiza correctamente. Si hay errores, se envían al traductor para que los comente y los vea, y si es necesario, se apliquen los cambios necesarios y no se repitan en el futuro.

Testear: hacer una prueba del videojuego. Y sí, a veces implica jugar. De primeras, suena bien, pero es más difícil de lo que parece, porque hay que analizar ciertos aspectos y realizar informe. Es una parte del control de calidad.

Dentro de esto y específicamente para localización, hay un aspecto que es el Language Testing o LT, que es una prueba del idioma en el juego. Se comprueba que todo cabe dentro de donde tiene que estar, que el audio es comprensible, que las indicaciones textuales en pantalla se corresponden con lo que sucede en el juego… A los localizadores muy pocas veces se les da acceso al juego y trabajan un poco (o un «muy mucho») a ciegas.

LocJAM: es un concurso de traducción de videojuegos que no tiene ánimo de lucro.

 

¿Conocías estos términos? ¡Esperamos que ahora puedas jugar con ventaja!

 

gameover

El esperanto

A día de hoy, el esperanto es la lengua planificada más hablada del mundo. Su fundador fue Ludwik Lejzer Zamenhof, un médico de origen judío. En su ciudad, Bialystok (actual Polonia), vivían alemanes, judíos, polacos y rusos, entre otros, así que, para facilitar la comunicación entre los habitantes, ideó el proyecto de una lengua matriz y publicó el primer libro sobre el esperanto, escrito originalmente en ruso.

Zamenhof

 Ludwik Lejzer Zamenhof. Imagen extraída de Wikipedia

Las principales características lingüísticas de esta lengua planificada son las siguientes:

  • Pronunciación regular: se trata de un alfabeto fonético, o sea, a cada letra le corresponde un sonido determinado y no existen excepciones;
  • Gramática optimizada: no existe ninguna excepción gramatical y se trata de una gramática totalmente lógica, que sigue un mismo patrón. Por ejemplo, ami es el infinitivo del verbo «amar» en español, pero en esperanto se conjuga como amas en todas sus personas.
  • Internacionalidad léxica: existen rastros de varias lenguas en su léxico. Aunque la mayoría vienen del latín, existen rastros de lenguas eslavas o germánicas. Por ejemplo, la palabra maro se parece a «mar», de origen latino; bluea es «azul» y tiene origen germano, domo significa «casa» y su origen es eslavo.

El esperanto, en efecto, es sencillo y, por ello, más fácil de aprender. No obstante, sigue siendo un idioma y, como tal, requiere un esfuerzo. Asimismo, no existen variaciones según los territorios y, a la vez, es un idioma flexible, por lo que resulta muy expresivo. Los esperantistas consideran que, con su estructura sencilla y neutral y su inspiración humanista y universalista, favorece una mayor y mejor libertad, igualdad y fraternidad en la comunicación internacional. Hay que añadir que los esperantistas no subestiman la labor de la traducción y la interpretación. De hecho, el esperanto es simplemente una vía más para establecer un punto de unión entre varias culturas, pero no por eso ha de anular la profesión del traductor.

Cabe destacar, asimismo, que no se trata de una comunidad de hablantes inactiva y aislada, de hecho, hay encuentros y congresos nacionales, internacionales y especializados en los cinco continentes. Por ejemplo, en Zaragoza, hubo un congreso a nivel nacional «Lingvo kaj Sento», pero también los ha habido en Corea del Sur, Hungría, etc. Además, se puede aprender esperanto en algunos de los cursos gratuitos que ofrece la Fundación Esperanto en Zaragoza o a través de Duolingo.

Bandera

Bandera del esperanto (Esperanta flago)

 

De egresada a ponente

Recuerdo el momento exacto en el que Pilar nos comunicó a Alicia y a mí que éramos unas de las ponentes invitadas a las jornadas del Día del Traductor en Tarazona. Habíamos traducido ya tres libros para una editorial, cierto, pero aun así fue una grata sorpresa que nos invitaran a dar una charla junto a otros profesionales del sector. Desgraciadamente, Alicia se había comprometido en otro sitio y no podría acompañarme, así que ahí estaba yo: sola ante el «peligro».

Hasta entonces, siempre había acudido a las charlas como alumna de Traducción. No sé a los demás, pero a mí me parecía que los ponentes venían de otro planeta, el planeta del mundo laboral, del que todo el mundo hablaba y el cual ninguno habíamos tenido la oportunidad de visitar, algo que durante los cuatro años de carrera parecía muy lejano. Sin embargo, un buen día, ¡puf! eres graduada y estás montada en un cohete que va justo a ese planeta.

Os voy a parecer una exagerada, pero no sé si puedo describir con palabras la suerte que tuvimos Alicia y yo al recibir nuestro primer encargo a los dos meses de habernos graduado (y más, tratándose de una especialidad a la que es difícil acceder, como siempre nos han reiterado los profesores).

La verdad es que, a la hora de prepararme la ponencia, la ilusión superaba cualquier miedo y no me imponía (por así decirlo) hacerlo delante de personas tan relevantes para nuestro sector profesional. Eso depende de la personalidad de cada uno, supongo. Pero mentiría si os dijera que no me puse nerviosa. Mentiría, también, si no os contara que en el descanso, justo antes de hablar, confesé a Pilar que yo no me había preparado un discurso formal (como me habían parecido los anteriores), sino simplemente un relato de lo que había sido nuestra experiencia traduciendo. «Que no pasa nada, tranquila, tú di lo que te hayas preparado y todo irá bien», me dijo. Y cuando me quise dar cuenta, estaba sentada en una mesa con el rotulito de rigor con mi nombre y, enfrente, un montón de personas que no me quitaban ojo de encima. Entonces comencé a hablar.

Tengo que decir que disfruté mucho la experiencia, todo se ve totalmente diferente al estar al otro lado de la mesa (no veáis la cantidad de adrenalina que acumulé). De repente, quizás para algunos de los allí presentes, era yo esa persona que venía de un planeta lejano. Pero no me sentí así, para nada. Simplemente intenté contar lo que había vivido, explicar cosas que me hubiera gustado oír al estar sentada en esas sillas o debatir sobre temas tan interesantes como la presencia de las nuevas tecnologías en traducción, o la formación dedicada a esta profesión. Así es como surgen los intercambios de ideas de los que siempre se puede aprender muchísimo.

Finalmente, espero que mis consejos y mi todavía corta trayectoria pudieran, por un lado, ayudar y motivar a los alumnos y, por otro, traer a la mente recuerdos de sus inicios a los expertos que escuchaban.

¡Que viva San Jerónimo!

Inés Ramia